• Nerida Muniz

¿Te pidieron hacer el brindis? ¡Aquí te ayudo, sigue leyendo!

Eres una persona sociable, o eres de los que expresa las cosas muy bien? pues en algún momento de tu vida uno de tus amigos o algún familiar te pedirá que seas padrino en su boda. Y sin duda que es un gran honor, pero también una gran responsabilidad; pues a través de tus palabras serás el testigo del amor de la pareja.

El riesgo es que tu discurso se convierta en algo simplón, aburrido; o bien, en un espectáculo de un ebrio torpe. La mezcla de alcohol y la falta de preparación pueden provocar que compartas historias inapropiadas y embarazosas sobre el novio o la novia, y frente a cientos de familiares y amigos. Si no quieres pasar como un idiota, y quieres ser realmente el mejor, aquí te traemos algunos consejos.


Prepárate

Si tienes tiempo antes de la boda, comienza buscando algunas ideas para el discurso. Haz una lluvia de ideas y anota pensamientos, historias, chistes y citas que puedas utilizar. Si no sabes mucho acerca de cómo se conocieron tu amigo y su novia, pregunta. Piensa en historias que muestren que es un gran tipo. El objetivo de tu intervención es celebrar a la pareja y hacer que ellos se vean bien, no tú.


Mantente sobrio(a)

Por supuesto que hay que disfrutar de la fiesta y el alcohol puede ayudar un poco al momento de pararte frente a todos y dar el discurso. Pero no te fíes del alcohol. Asegúrate de no estar borracho cuando das tu discurso. No es necesario que estés tan desinhibido como para decir algo de lo que te arrepentirás más tarde. Además, un hombre no necesita ese tipo de ayudas para hacer frente a un desafío. Debes ser lo suficientemente hombre como para posponer tu propia gratificación hasta después de que hayas cumplido con este compromiso.



Inicia expresando gratitud

Abre tu discurso agradeciendo a las personas que están presentes en ese día tan especial. Por supuesto a quienes hicieron ese día posible, que son los novios, y por su amistad y confianza para invitarte y elegirte como el encargado de dar el discurso. Llama a los novios y a sus padres por su nombre, y ofrece un brindis para ellos; no solo por estar en la boda, sino por criar a dos buenas personas.


Cuenta una historia que se conecte con el momento

La forma ideal para estructurar un mejor discurso es encontrar una conexión entre una historia acerca de tu amigo y su pareja. Comparte una historia acerca de cómo tu amigo siempre lamentaba el no encontrar a una mujer con x o y cualidades, pero la forma en que finalmente lo hizo al encontrar a su ahora esposa. Otro buen ángulo es hablar sobre la forma en que la novia y el novio logran equilibrarse entre sí. Relaciona una anécdota divertida (no vergonzosa) en la que uno de los rasgos de personalidad de tu amigo lo haya hecho cometer alguna tontería. Por ejemplo, la historia podría ser acerca de cómo tu amigo, que es muy tímido, pasó por algún evento humorístico a causa de esta timidez. A continuación, habla de cómo es su novia, y cómo eso logra equilibrarlos entre sí y hacer un equipo perfecto.

Evita temas controversiales

Mantén tu discurso sobre temas que no son controvertidos, ofensivos o embarazosos. Se podría pensar que esto es de sentido común, pero la gente de alguna manera olvida esto cuando están de pie con un micrófono en la mano y frente a una multitud. Tal vez estás tratando de ser gracioso al compartir una historia embarazosa, pero por lo general salen muy mal y nadie se ríe. Está bien compartir una anécdota humorística, pero no una que haga burla de tu amigo y su nueva esposa. Nunca avergüences a los novios. No hables de relaciones pasadas del novio, no le digas a la gente lo que realmente pensabas de su ahora esposa la primera vez que la conociste. No hagas comentarios sobre la luna de miel, mientras le guiñas el ojo a la novia. Solo tienes que utilizar un poco de tacto y sentido común.


Evita los chistes locales

Siempre es molesto escuchar las bromas y las risas que solo unos cuantos entienden cuando se está en un pequeño grupo, y esta molestia crece cuando es mayor el grupo de personas, como sucede en una boda; así que trata de evitar estos chistes locales que tal vez solo entienden tú y tu grupo de amigos. Si deseas mantener la atención de los asistentes, guarda esas bromas para cuando estés solo con tu amigo.



Se breve

Nada irrita más que una persona que habla y habla y habla. La gente probablemente ya ha escuchado a la dama de honor, al padre de la novia, y a alguien más que se haya apuntado a decir algunas palabras. En el momento que sea tu turno, seguramente ya los invitados solo piensan en comer pastel y seguir adelante con la fiesta; así que arma un discurso atractivo de no más de cinco minutos.


Termina con una frase

Una manera fácil de terminar un buen discurso es mediante el uso de una frase que cierre de la mejor manera tu participación. Por ejemplo, puedes usar algo como: “El matrimonio no es la búsqueda de una persona con la que puedas vivir; se trata de encontrar a la persona con la que no puedas vivir sin ella”; y rematas diciendo: “Mi amigo ha encontrado a esa persona”. Fin.


Recuerda ser tú mismo

No hay necesidad de que te conviertas en alguien extremadamente formal o trates de ser alguien que no eres. Tampoco hay necesidad de seguir estas instrucciones a la perfección. Sólo tienes que utilizar estos consejos como una guía y ser tú mismo. Deja que todo fluya naturalmente. Usa tu voz natural y tus movimientos. Hazlo personal y sincero, desde el corazón.



Levanta tu copa y propón un brindis

Levanta tu copa y di algo como: “Brindo por el amor y toda una vida juntos de los novios”. Recuerda que este es un momento muy importante. Y finalmente, ¡diviértete, que es una fiesta! ¡Salud!

Hay muchas cosas que decir, pero en lo que elijas decir procura que tenga tres cosas sinceridad, humor y buenos deseos!

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